Las manos de una persona dicen mucho sobre su personalidad, actitud ante la vida y forma de comportarse. Son una auténtica “carta de presentación” que conviene cuidar al máximo en cualquier época del año. Cumplen infinidad de tareas cotidianas, están expuestas a muchas agresiones del ambiente y su piel, sobre todo la de sus palmas, es una de las más sensibles del cuerpo, por lo cual hay que cuidarlas y protegerlas adecuadamente, para que siempre luzcan suaves, jóvenes y bonitas. Si quieres lucir unas manos perfectas sigue los consejos que le proporciona la doctora Esther De la Paz y García, médica y cirujana especializada en Medicina Estética:
• Un masaje relajante. Aprovecha el momento en que aplicas tu crema de manos, para masajearlas desde la punta de los dedos hasta la muñeca, con movimientos circulares y muy suavemente.
• Utiliza guantes. Si realizas alguna tarea que pueda dañar sus manos, como bricolaje o jardinería, protéjalas adecuadamente.
• Una higiene adecuada. Lávate sobre todo con agua fría, y sécate bien, así evitaras que te salgan grietas. Evita utilizar el agua muy caliente porque el calor deshidrata la piel, y prueba el jabón de glicerina, que es menos irritante que otros productos, o alguno que incorpore sustancias protectoras como el aloe.
• Precaución con el sol. La exposición a los rayos solares es uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro de la piel, y también afecta a las manos: ¡protégelas con filtros solares, igual que haces con el resto del cuerpo!
• Activa la circulación. Para evitar posibles problemas circulatorios e hinchazones, eleva las manos de vez en cuando realizando movimientos circulares.
• El cuidado semanal. Al menos una vez cada siete días, procura cortarte las uñas con limpieza, límalas en un sólo sentido para no astillarlas y separa un poco las cutículas con mucha suavidad.
• Gimnasia manual. Para que tus manos mantengan su agilidad y elegancia al moverse, puedes ejercitarlas manipulando dos pelotitas de goma o cualquier otro objeto sin forzarlas.
• Crema para hidratarse. Las manos necesitan una aplicación diaria de crema hidratante, de igual forma que el rostro. Aplícalo dedo por dedo, sin olvidar los espacios interdigitales y las uñas.
• La mejor elección. Al adquirir una crema de manos debes fijarte en que contenga una mezcla de un compuesto graso con agua destilada o termal. Pide asesoramiento a tu dermatólogo o farmacéutico, los más indicados para aconsejarle.
• Evita los aceites y vaselinas. Estos productos son beneficiosos, pero no suelen ser aptos para usarlos como hidratante manual, ya que funcionan como una barrera que impide la salida del agua.
• Secado con “mimo”. Después de lavarte las manos sécalas con suavidad, retirando el exceso de agua con palmaditas suaves en vez de frotarlas enérgicamente con una toalla.
• No las mojes demasiado. Los lavados frecuentes bajo el agua del grifo y el contacto reiterado con detergentes, lavavajillas y otras sustancias químicas hacen que las manos se tornen más ásperas y que se agrieten, sobre todo en la zona de los nudillos.


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